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En este post vamos a explicar los tipos de diabetes que existen, qué riesgos cardiovasculares tiene esta enfermedad, cuáles son sus principales factores de riesgo y qué cuidados son necesarios para mitigarlos.
Con motivo del Día Mundial de la Diabetes queremos hablar de una patología afecta en España a 8 de cada 100 personas, es decir, en torno a unas 6 millones de personas1, y poner el foco en esta ocasión en los posibles riesgos cardiovasculares que implica.
La diabetes es una enfermedad del páncreas que se produce cuando este órgano no es capaz de producir suficiente insulina o cuando esta insulina no actúa correctamente en el organismo. Existen diferentes tipos2:
La diabetes y las enfermedades cardiovasculares a menudo están relacionadas. Esto se debe a que la falta de insulina, ya sea porque la producción es insuficiente o porque existe una resistencia a la acción, hace que se acumule la glucosa en la sangre (hiperglucemia) y dañe los vasos sanguíneos, por lo tanto, aumente el riesgo de sufrir alguna enfermedad cardiovascular, como puede ser una angina de pecho, un infarto de miocardio e incluso una muerte súbita2,3.
Existen ciertos factores que aumentan la posibilidad de sufrir un problema cardiovascular si se padece diabetes y que, en su gran mayoría, son modificables3,4:
Para reducir el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular o prevenir que la diabetes la empeore si ya ha aparecido, es necesario mantener un estilo de vida saludable y acompañarlo de ciertos tratamientos2,3:
Para la diabetes tipo 1, el único tratamiento es la insulina. Existen diferentes tipos de insulina, (ultrarrápida, rápida, intermedia y lenta) que se inyectan debajo de la piel para imitar el pico de insulina que produce el páncreas o la secreción basal del páncreas.
Para la diabetes tipo 2 es necesario:
Además de tratamiento farmacológicos, es necesario:
La diabetes gestacional generalmente desaparece después del parto, pero durante el embarazo es necesario seguir una dieta saludable y practicar ejercicio. En caso de que no sea suficiente, tu ginecólogo te indicará si es necesario incluir insulina para su tratamiento2.
Una dieta sana y la actividad física son pilares esenciales para luchar contra la diabetes. Además, previenen la obesidad, y, por lo tanto, el exceso de colesterol, la hipertensión, así como la aparición de enfermedades cardiovasculares5.
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